viernes, 2 de septiembre de 2016
martes, 28 de junio de 2016
LA ESQUELA DE OTTO
An old
cowboy went riding out
one dark and windy day
Stan Jones
one dark and windy day
Stan Jones
Hoy en el periódico aparecía su
esquela. “Otto.
Bad Saint. An old cowboy went riding out one dark and windy day”. Era un texto escueto, como era él.
Nací en un pueblo al que ni llegaban las moscas en verano. Cuando tenía 7 años, en uno de los viajes que hacía mis padres llevando el trigo en la vieja camioneta a la destilería de la ciudad, un tráiler les embistió y murieron. Desde entonces, me busqué la vida.
Pasé un día y medio entero caminando hasta llegar a la ciudad. Allí busqué a Tom, el dueño del taller donde mis padres llevaban la camioneta, y le pedí trabajar allí. Al principio, lo único que hacía era limpiar y ordenar las herramientas. Tres cuartas partes de lo que ganaba lo guardaba para poder comprarme la moto que soñaba. La Indian Chief que está aparcada en el callejón. El resto del dinero lo gastaba en comida barata y botellas de agua.
Otto nos contaba esta historia una tarde de Otoño más cerca del Invierno mientras tomaba su Canadian Club sien hielo y en vaso old fashion. Como siempre.
Cuando cumplí los dieciocho, tenía la misma cantidad de conocimientos de mecánica que dinero en la cartilla, así que el mismo día de mi cumpleaños fui a recoger a “May”.
Otto llamaba así a su Indian Chief del 48.
El primer viaje que hice fue a la tumba de mis padres. A mi madre la llevé un ramo de tulipanes amarillos y a mi padre, una botella de Canadian Club. Después, pasé la noche recorriendo la ciudad a lomos de “May”. Aquello tan aparentemente sencillo es lo que había estado soñando cada noche en el taller de Tom donde dormía. Desde el mismo día que planté allí mi culo y solo valía para limpiar la grasa.
Un día Tom decidió hacerme jefe de mecánicos. Por aquel entonces tom tenía problemas de corazón y las fuerzas justas para llevar la contabilidad. A los pocos días murió de un infarto. Lo enterramos junto a su mujer y su hija. En cierto modo creo que yo fui un hijo para él. Quizá por eso dejó el taller a mi nombre.
Con el tiempo fui transformando el taller en lo que verdaderamente me gustaba. Un taller dedicado solo a las motos, a la customización.
Después, y tras muchos años y esfuerzos, fundamos los “Bad Saints M.C” y hasta ahora, que los chicos no dejan retirarme y por eso me han cosido en el chaleco este parche.
En el parche se leía “Presidente de por vida”
Apuró su Canadian Club y se despidió como siempre, muchachos, mañana más.
Nací en un pueblo al que ni llegaban las moscas en verano. Cuando tenía 7 años, en uno de los viajes que hacía mis padres llevando el trigo en la vieja camioneta a la destilería de la ciudad, un tráiler les embistió y murieron. Desde entonces, me busqué la vida.
Pasé un día y medio entero caminando hasta llegar a la ciudad. Allí busqué a Tom, el dueño del taller donde mis padres llevaban la camioneta, y le pedí trabajar allí. Al principio, lo único que hacía era limpiar y ordenar las herramientas. Tres cuartas partes de lo que ganaba lo guardaba para poder comprarme la moto que soñaba. La Indian Chief que está aparcada en el callejón. El resto del dinero lo gastaba en comida barata y botellas de agua.
Otto nos contaba esta historia una tarde de Otoño más cerca del Invierno mientras tomaba su Canadian Club sien hielo y en vaso old fashion. Como siempre.
Cuando cumplí los dieciocho, tenía la misma cantidad de conocimientos de mecánica que dinero en la cartilla, así que el mismo día de mi cumpleaños fui a recoger a “May”.
Otto llamaba así a su Indian Chief del 48.
El primer viaje que hice fue a la tumba de mis padres. A mi madre la llevé un ramo de tulipanes amarillos y a mi padre, una botella de Canadian Club. Después, pasé la noche recorriendo la ciudad a lomos de “May”. Aquello tan aparentemente sencillo es lo que había estado soñando cada noche en el taller de Tom donde dormía. Desde el mismo día que planté allí mi culo y solo valía para limpiar la grasa.
Un día Tom decidió hacerme jefe de mecánicos. Por aquel entonces tom tenía problemas de corazón y las fuerzas justas para llevar la contabilidad. A los pocos días murió de un infarto. Lo enterramos junto a su mujer y su hija. En cierto modo creo que yo fui un hijo para él. Quizá por eso dejó el taller a mi nombre.
Con el tiempo fui transformando el taller en lo que verdaderamente me gustaba. Un taller dedicado solo a las motos, a la customización.
Después, y tras muchos años y esfuerzos, fundamos los “Bad Saints M.C” y hasta ahora, que los chicos no dejan retirarme y por eso me han cosido en el chaleco este parche.
En el parche se leía “Presidente de por vida”
Apuró su Canadian Club y se despidió como siempre, muchachos, mañana más.
Hoy, la moto que no ruge es la de
Otto. Hoy, rugen cientos de motos, motos roncas con lazos negros escoltando por
la ciudad el féretro de Otto.
miércoles, 8 de junio de 2016
UNA CARTA DE MAC
“En la pulpería de Lucita
paso las tardes enteras”
Bunbury
paso las tardes enteras”
Bunbury
Muchacho,
Al igual que tú cuando decidiste dejar esta ciudad
que te ama hasta ahogarte, he de decir que he tomado la mejor decisión de mi
vida. Inlcuso mejor que cuando decidí vender el “Bananas” para ponerme al día
con las cuentas.
Reconozco que al principio no fue fácil. Deshacerme de la colección de cocteleras, de cucharas de bar, de algunos licores. Te confesaré, muchacho, que del único licor que no me deshice fue aquel licor de lagarto chino heredado de mi abuela. ¡Maldita sea! Fueron días verdaderamente jodidos.
Pero todo eso pasó. Ahora he conocido a Lucita. Tiene una pulpería en una hermosa playa de por aquí que maneja con dulzura y paciencia. Domina como nadie la parrilla y es tremendamente hermosa. Aquí, en la pulpería, el tiempo se quedó a vivir allá por los 40 y Lucita lo mima y lo cuida. Ahora está frente al espejo arañado por lo años, peinándose y confieso que te escribo sin mirar el papel.
¿Sabes? Diseminados por la playa hay paradas hechas con cañas enormes de bambú donde sirven unos espectaculares zumos y al anochecer, cuando el sol parece que no se quiere marchar, sirven cócteles típicos de aquí. Coctelería tikki se llama. ¡Dios Santo muchacho! Eso es néctar para el paladar y un peligro para el corazón. Estoy convencido, que una noche de estas, con los labios alcoholizados y el corazón endulzado, le pediré a Lucita que se case conmigo. Mezclan con sabiduría rones y tequilas, zumos naturales y algunas preelaboraciones secretas, heredadas de Don The Beachcomber, que por si solas, son suficientes.
En fin muchacho, llega esa hora de la tarde en la que Lucita y yo cerramos la pulpería y vamos a bañarnos a la playa.
Espero que la vida que elegiste, siga tan maravillosa junto a tu mujer.
¡Salud!
P.D: Regalé el local del Balmoral a Carla. Sé que tarde o temprano, abrirá allí.
P.D 2: ¿Recogiste la jukebox?
Reconozco que al principio no fue fácil. Deshacerme de la colección de cocteleras, de cucharas de bar, de algunos licores. Te confesaré, muchacho, que del único licor que no me deshice fue aquel licor de lagarto chino heredado de mi abuela. ¡Maldita sea! Fueron días verdaderamente jodidos.
Pero todo eso pasó. Ahora he conocido a Lucita. Tiene una pulpería en una hermosa playa de por aquí que maneja con dulzura y paciencia. Domina como nadie la parrilla y es tremendamente hermosa. Aquí, en la pulpería, el tiempo se quedó a vivir allá por los 40 y Lucita lo mima y lo cuida. Ahora está frente al espejo arañado por lo años, peinándose y confieso que te escribo sin mirar el papel.
¿Sabes? Diseminados por la playa hay paradas hechas con cañas enormes de bambú donde sirven unos espectaculares zumos y al anochecer, cuando el sol parece que no se quiere marchar, sirven cócteles típicos de aquí. Coctelería tikki se llama. ¡Dios Santo muchacho! Eso es néctar para el paladar y un peligro para el corazón. Estoy convencido, que una noche de estas, con los labios alcoholizados y el corazón endulzado, le pediré a Lucita que se case conmigo. Mezclan con sabiduría rones y tequilas, zumos naturales y algunas preelaboraciones secretas, heredadas de Don The Beachcomber, que por si solas, son suficientes.
En fin muchacho, llega esa hora de la tarde en la que Lucita y yo cerramos la pulpería y vamos a bañarnos a la playa.
Espero que la vida que elegiste, siga tan maravillosa junto a tu mujer.
¡Salud!
P.D: Regalé el local del Balmoral a Carla. Sé que tarde o temprano, abrirá allí.
P.D 2: ¿Recogiste la jukebox?
jueves, 4 de febrero de 2016
VERSIONES IMPOSIBLES #9 TE QUIERO de ELEFANTES CON SANTI BALMES Y SIDONIE
Para Alba
Un gran homenaje a Perales.
Un gran homenaje a Perales.
miércoles, 2 de diciembre de 2015
SCIAMMARELLA, Ilustrador.
Seguramente habréis visto sus ilustraciones en muchas revistas y periódicos nacionales. Y esto, también es diseño. Por eso cabe en esta sección de mi afición al diseño.
jueves, 15 de octubre de 2015
LAS RUINAS DEL BALMORAL
And we said until we died
we'd always be blood brothers
Springsteen, Blood Brothers
Springsteen, Blood Brothers
Hace tiempo que ya no frecuento el Balmoral. La vida
me ha deparado otros caminos, otros viajes. Cosas mejores. Aún recibo noticias
y cartas de los muchachos.
Carla, la barmade, por fin se casó con Daniela. Dejó de viajar por las mejores coctelerías del mundo y ahora viven en un ático blanco y luminoso en el centro de la ciudad. Su mujer se dedica al mundo de la moda y ella regenta un local chic en la zona pija. Su perro, un San Bernardo llamado Jagger, me cuentan que ya está mayor, pero que sigue adorando los domingos por la mañana cuando en el tocadiscos rockean los Rolling.
Mac me mandó una carta en la que adjuntaba una foto de una camisa hawaiana, la típica azul con flores blancas. Me contó que pensaba cerrar el Balmoral, retirar sus ahorros y su fondo de pensiones del banco y marcharse a una isla perdida del Caribe o por ahí. “Joder, muchacho, llevo toda la vida entre botellas y vasos, y esta maldita camisa blanca de barman ya no me favorece”. Me dijo que la jukebox era toda mía, que las llaves estaban debajo del adoquín de siempre en el callejón de siempre. Cuando quisiera, podía pasar a por ella. Lo cierto es que no me imagino a Mac en una tumbona en una de esas playas a las que se ha ido, me lo imagino detrás de un chiringuito hecho de cañas sirviendo cócteles tikki y afrodisíacos. Algún día de estos pasaré a por la jukebox.
Al, ha sido padre. Ahora, cuando sale de trabajar, se dedica a enseñarle a su hija buena música. Queen, Sabina, Springsteen, Ruibal y por ahí seguido, aunque la niña es aún demasiado pequeña. Aunque quizá sea la edad perfecta para ir enseñándola el buen gusto. Creo que Al pasó a recoger la mesa de billar del almacén y las cinco cajas de cervezas “sin” que aún le quedaban a Mac.
Lo cierto es que la vida nos ha deparado a todos cosas mejores. Del que nunca volvimos a saber nada fue de Jonás.
Si, cuando vaya a por la jukebox, aun está nuestra foto colgada, la cogeré.
Quedan historias en el tintero, personajes, cócteles y confesiones. Pero ahora, lo que queda son las ruinas de Balmoral.
Carla, la barmade, por fin se casó con Daniela. Dejó de viajar por las mejores coctelerías del mundo y ahora viven en un ático blanco y luminoso en el centro de la ciudad. Su mujer se dedica al mundo de la moda y ella regenta un local chic en la zona pija. Su perro, un San Bernardo llamado Jagger, me cuentan que ya está mayor, pero que sigue adorando los domingos por la mañana cuando en el tocadiscos rockean los Rolling.
Mac me mandó una carta en la que adjuntaba una foto de una camisa hawaiana, la típica azul con flores blancas. Me contó que pensaba cerrar el Balmoral, retirar sus ahorros y su fondo de pensiones del banco y marcharse a una isla perdida del Caribe o por ahí. “Joder, muchacho, llevo toda la vida entre botellas y vasos, y esta maldita camisa blanca de barman ya no me favorece”. Me dijo que la jukebox era toda mía, que las llaves estaban debajo del adoquín de siempre en el callejón de siempre. Cuando quisiera, podía pasar a por ella. Lo cierto es que no me imagino a Mac en una tumbona en una de esas playas a las que se ha ido, me lo imagino detrás de un chiringuito hecho de cañas sirviendo cócteles tikki y afrodisíacos. Algún día de estos pasaré a por la jukebox.
Al, ha sido padre. Ahora, cuando sale de trabajar, se dedica a enseñarle a su hija buena música. Queen, Sabina, Springsteen, Ruibal y por ahí seguido, aunque la niña es aún demasiado pequeña. Aunque quizá sea la edad perfecta para ir enseñándola el buen gusto. Creo que Al pasó a recoger la mesa de billar del almacén y las cinco cajas de cervezas “sin” que aún le quedaban a Mac.
Lo cierto es que la vida nos ha deparado a todos cosas mejores. Del que nunca volvimos a saber nada fue de Jonás.
Si, cuando vaya a por la jukebox, aun está nuestra foto colgada, la cogeré.
Quedan historias en el tintero, personajes, cócteles y confesiones. Pero ahora, lo que queda son las ruinas de Balmoral.
martes, 13 de octubre de 2015
LA CASA FARNSWORTH (Mies van der Rohe)
Less is more
Ludwing Mier van der Rohe
Ludwing Mier van der Rohe
Dos estructuras rectangulares a diferentes niveles. Mármol de travertino, acero y vidrio por fuera. Madera en una mole interior donde se alojan los baños y se distribuyen las estancias. Todo ello sin perturbar el paisaje.
Construida entre 1946 y 1950 por el arquitecto Mies van der Rohe por encargo de Edith Farnsworth, la casa se sitúa a orillas del río Fox, en Illinois (EE.UU), motivo por el cual, el arquitecto elevó la planta del edificio, situándola a la altura necesaria para salvar los desbordamientos anuales del río, aunque a lo largo de su historia, el agua ha llegado a sobrepasar el límite y entrar a la estancia.
Es una casa de una sola planta. Observándola, se aprecia que apenas perturba el paisaje, el entorno o el silencio. Líneas rectas, transparencias, interacción con el entorno y sensación de ligereza. Todo ello proporcionado por el buen uso de los materiales y un buen estudio del paisaje, utilizando los árboles como marco para dicha construcción.
A algunos les recordará a la más famosa "Casa del acantilado" de Lloyd Wright, pero en este ejemplo, la filosofía de Mies van der Rohe, se materializa y se vuelve verdad. Menos es más.
martes, 6 de octubre de 2015
BOA MISTURA y mi afición por el diseño
¿Que qué es Boa Mistura? Pues un colectivo de cinco miembros entre licenciados en bellas artes, diseñadores y hasta un arquitecto. ¿Que qué hacen? Pues dar vida y luz a las ciudades. Alegrarnos las vista. Iluminar las calles. Desde graffitis en una puerta, respetando el entorno y la belleza, hasta grandes intervenciones en muros y barrios desfavorecidos. Ejemplos de esto pueden ser las cúpulas y el frontón del mercado de la Cebada en Madrid o la intervención que hicieron, allá por 2012 en Vila Brasilândia (Sao Paulo, Brasil), donde llenaron de luz, color, "beleza", "doçura", "amor" y "firmeza", uno de los barrios más desfavorecidos de Brasil.
Pero no sólo se dedican al arte urbano, también diseñan, también son grandes diseñadores. ¿Y qué diseñan? Pues grandes portadas de disco como los de Leiva, Sidecar o Santana. y espacios y murales "deluxe" para locales como "El chiringuito del Señor Martín", en Madrid, o "le churro"en NYC, el proyecto de una abogada española en el Upper East.
Y por último, sus maravillosas litografías, muchas de ellas estampadas a gran tamaño en las ciudades. Así que ya saben, entérense si en su ciudad o en su barrio hay alguna obra de arte de este colectivo, si es así, corran a verlo y deléitense, si no, reclámelo. Y por supuesto, busque en su web imágenes, o buceen en youtube y vimeo y disfruten de como trabajan. ¡Hay muchas más obras que debéis ver que las que aquí pongo!
Desde "La fábrica de pepinos", en Madrid, al mundo entero.
Intervención en Vila Brasilândia
Cúpulas del Mercado de la Cebada
Mural guapo, guapo de "Le churro" en NYC
Mural marino de "El señor Martín" (Madrid)
Pero no sólo se dedican al arte urbano, también diseñan, también son grandes diseñadores. ¿Y qué diseñan? Pues grandes portadas de disco como los de Leiva, Sidecar o Santana. y espacios y murales "deluxe" para locales como "El chiringuito del Señor Martín", en Madrid, o "le churro"en NYC, el proyecto de una abogada española en el Upper East.
Y por último, sus maravillosas litografías, muchas de ellas estampadas a gran tamaño en las ciudades. Así que ya saben, entérense si en su ciudad o en su barrio hay alguna obra de arte de este colectivo, si es así, corran a verlo y deléitense, si no, reclámelo. Y por supuesto, busque en su web imágenes, o buceen en youtube y vimeo y disfruten de como trabajan. ¡Hay muchas más obras que debéis ver que las que aquí pongo!
Desde "La fábrica de pepinos", en Madrid, al mundo entero.
Intervención en Vila Brasilândia
Cúpulas del Mercado de la Cebada
Mural guapo, guapo de "Le churro" en NYC
Mural marino de "El señor Martín" (Madrid)
domingo, 4 de octubre de 2015
LAS PORTADAS DE ESQUIRE (ed. España)
Con las revistas de Esquire me ocurre algo muy curioso, siempre tengo ganas de que empiece el mes para ver publicado un nuevo ejemplar. Para ver el diseño de esa portada que nuca decepciona y que siempre hace que la compre. Desde el rótulo impasible desde que apareció, al menos aquí en España, hasta la imagen que abre la revista, pasando por la frase que acompaña la foto e incluso algo que creo, nadie se fija demasiado en ello, el diseño del código de barras. Hagan el favor de ampliar las imágenes y fíjense.
De las portadas que veis aquí qué decir. Gandolfini; lo lógico hubiera sido elegir una imagen del actor en su papel más conocido como Tony Soprano, pero decidieron esta imagen, que para imagen de tipo duro ya tiene la de la serie. De Bridgitte Bardot y Jacques Charrier en la playa en 1959, lo cierto es que una portada digna de una revista para leer entre Julio y Agosto, en la playa, al sol, después de un remojón. Simpson, Homer Simpson. ¿Hace falta decir algo más? La portada de Ferrán Adriá fue verdaderamente sorprendente, simplemente frotando un poco la cabecera emanaba un olor tal como el de elBulli (no me digan que eso no es diseño) y por último, la sensualidad, lo sexy, que también es diseño, que hay que saber acercarse sigilosamente a esa línea que separa lo sexy de lo porno, por decirlo de algún modo. Y con esa última portada que aquí veis, demostrar que esta revista bebe y vive por y para el diseño, no solo en sus portadas, también en su interior. Libros, música, moda, estilo de vida. Vayan a su quiosco y disfruten de esta revista. Alégrense la vista y la mente.
Otro día hablaré de las portadas de Tapas ñam ñam magazine, de Forbes, de la nueva LÓfficiel, todas con algo en común, el cuidado diseño, pertenecientes al mismo grupo editorial bajo la supervisión del editor Andrés Rodríguez.
Otro día hablaré de las portadas de Tapas ñam ñam magazine, de Forbes, de la nueva LÓfficiel, todas con algo en común, el cuidado diseño, pertenecientes al mismo grupo editorial bajo la supervisión del editor Andrés Rodríguez.
jueves, 1 de octubre de 2015
EL DISEÑO
De un tiempo a esta parte me estoy aficionando al diseño, estoy interesándome por el diseño. Unos lo llamarán publicidad, otros markéting, otros... Yo que sé cómo lo llamarán, el caso es que yo veo diseño en un envoltorio de espaguetis, en el escaparate de una panadería, en el corte de un vestido, en la portada de una revista y en mil sitios más.
Viene de largo, un camino lento almacenando imágenes y aprendiendo un poquito. Se juntaron las revistas que leo "Esquire" "Tapas", las que dejé de leer como "GQ" y la persona de la que cada día aprendo un poco más en ese campo que me era desconocido y que es una mina de diseño, la moda, y que gracias a mi novia he aprendido a verlo de otra manera.
Así que aquí inauguro una nueva sección, donde iré poniendo imágenes de diseños, como ya he dicho, envases, vestidos, revistas, discos, carteles, escaparates, etc... Todo aquello que me guste y me despierte interés.
Bienvenidos (de nuevo).
jueves, 17 de septiembre de 2015
Agarradas de las manos
Una mosca. Rondando por toda la habitación,
estampando su cabeza una y otra vez contra el cristal de la ventana. Pum, una.
Pum, dos. Pum, otra más. Reventando sus órganos al ritmo de los neones rojos y
verdes de la calle. Pum, pum. Era como si quisiera huir de aquella habitación y
la única manera que tenía de conseguirlo era con ese comportamiento estúpido,
absurdo e inexplicable de las moscas. Reventarse la cabeza contra el cristal.
En cierto momento que el neón rojo
iluminó la habitación, apenas podía distinguirse la absurda mosca del charco de
sangre y vino que rodeaba a aquellas dos jóvenes muchachas. Tendidas en el
suelo, cogidas de la mano. Una de ellas tenía el vientre lleno de cuchilladas,
la otra, parecía haberse rebanado el cuello limpiamente con el mismo cuchillo
que utilizó para convertir a su compañera en un colador de sangre y tripas.
La sangre pasaba de verde a negro y de
negro a rojo y de rojo a verde y lo convertía todo en una tétrica discoteca
desfasada y a punto de cerrar. Parece que todo sucedió después de tres botellas
y media de vino y de apenas media ensalada. Quizá una de ellas tuviese celos de
la otra, o la otra viniese de una familia conservadora y rancia y no se
atreviese nunca a plantar cara y vivir su vida. Puede que aquella, harta de
todo, harta de la sociedad, del conformismo, perdidamente enamorada y deseosa
de ser amada, llevada por un incontrolable impulso, saliera desesperada de la
cocina con el cuchillo grande, el que utilizaba para cortar el queso y el
membrillo del postre, y sin avisar, sin disculparse, sin arrepentirse, solo con
un te quiero, no parase de embutir una y otra vez el cuchillo en el vientre de
su pareja. Como si fuera aquella mosca estampando la cabeza contra el cristal.
Una y otra vez. Quizá fueran 30 puñaladas. O 40. Lo cierto es que antes de
quedarse sin aliento, antes de terminar de cebarse con esa tripa donde tantas
noches, delante de la tele, había reposado su cabeza, ella se tumbó a su lado,
en el suelo, agarrádola de la mano, y con el mismo cuchillo, se rebanó el
cuello a la profundidad justa para poder
sentir algo de arrepentimiento. Mientras,
en el reproductor de mp3, sonaba, una y otra vez, la misma canción:
Come on Jim
Oh you got to
Hold on, Hold on
You got to hold on
Take my hand, I'm standing right here
You gotta hold on*
estampando su cabeza una y otra vez contra el cristal de la ventana. Pum, una.
Pum, dos. Pum, otra más. Reventando sus órganos al ritmo de los neones rojos y
verdes de la calle. Pum, pum. Era como si quisiera huir de aquella habitación y
la única manera que tenía de conseguirlo era con ese comportamiento estúpido,
absurdo e inexplicable de las moscas. Reventarse la cabeza contra el cristal.
En cierto momento que el neón rojo
iluminó la habitación, apenas podía distinguirse la absurda mosca del charco de
sangre y vino que rodeaba a aquellas dos jóvenes muchachas. Tendidas en el
suelo, cogidas de la mano. Una de ellas tenía el vientre lleno de cuchilladas,
la otra, parecía haberse rebanado el cuello limpiamente con el mismo cuchillo
que utilizó para convertir a su compañera en un colador de sangre y tripas.
La sangre pasaba de verde a negro y de
negro a rojo y de rojo a verde y lo convertía todo en una tétrica discoteca
desfasada y a punto de cerrar. Parece que todo sucedió después de tres botellas
y media de vino y de apenas media ensalada. Quizá una de ellas tuviese celos de
la otra, o la otra viniese de una familia conservadora y rancia y no se
atreviese nunca a plantar cara y vivir su vida. Puede que aquella, harta de
todo, harta de la sociedad, del conformismo, perdidamente enamorada y deseosa
de ser amada, llevada por un incontrolable impulso, saliera desesperada de la
cocina con el cuchillo grande, el que utilizaba para cortar el queso y el
membrillo del postre, y sin avisar, sin disculparse, sin arrepentirse, solo con
un te quiero, no parase de embutir una y otra vez el cuchillo en el vientre de
su pareja. Como si fuera aquella mosca estampando la cabeza contra el cristal.
Una y otra vez. Quizá fueran 30 puñaladas. O 40. Lo cierto es que antes de
quedarse sin aliento, antes de terminar de cebarse con esa tripa donde tantas
noches, delante de la tele, había reposado su cabeza, ella se tumbó a su lado,
en el suelo, agarrádola de la mano, y con el mismo cuchillo, se rebanó el
cuello a la profundidad justa para poder
sentir algo de arrepentimiento. Mientras,
en el reproductor de mp3, sonaba, una y otra vez, la misma canción:
Come on Jim
Oh you got to
Hold on, Hold on
You got to hold on
Take my hand, I'm standing right here
You gotta hold on*
Y el zumbido de una mosca.
lunes, 10 de agosto de 2015
lunes, 1 de junio de 2015
VERSIONES IMPOSIBLES #7. VÁMONOS de MANUEL ORTA Y MARÍA JIMÉNEZ
Versionando al gran José Alfredo Jiménez
viernes, 29 de mayo de 2015
Y AHORA DIME, MUCHACHO, ¿QUIERES SEGUIR SIENDO BOXEADOR?
Si te encierras en las cuerdas estás perdido
muchacho. Tú no eres Muhammad Ali. Lo único que a lo mejor te puede compara a
él, es que dos semanas antes de cada combate, tendrás que guardar tanta
testosterona, que no podrás follar con tu novia, ni siquiera masturbarte. Por
lo demás, estás muerto muchacho. Recorrerás el túnel que va desde el vestuario
al pabellón y no serás consciente. Cuando bajes las escaleras del pabellón, a
medida que te acerques al cuadrilátero, la gente se reirá de ti, ¿qué esperas?
eres el espectáculo de esa noche, pero tú, seguirás sin darte cuenta. Te
sentarás en tu esquina, mirarás la lona como algo extrañamente familiar, te
quitarán esa bata que fue un regalo de tu madre, te apretarán bien los guantes,
te llenarán de vaselina la cara, mientras tu contrincante aparece vitoreado por
el público, pero , qué más da, tu todavía no eres consciente ni de que te han
puesto el protector bucal. El árbitro del combate os llamará a los dos al
centro del ring. Será la primera vez que mires a tu enemigo a los ojos, y por
un segundo desearás no estar ahí, ni siquiera haber nacido. Tendrás más miedo
que cuando te encerraban a oscuras, cuando eras niño, en la habitación. Sonará
la campana del primer asalto, y toda esa testosterona que tenías guardada, recorrerá
todo tu cuerpo como un relámpago, y antes de que la última gota llegue a la uña
pequeña de tu pie, tu contrincante te habrá dejado ciego del ojo izquierdo,
mareado, con un hilillo de sangre corriendo hasta el cuello. Ya no estrás tan
ligero como al principio, tus piernas serán dos tubos de plomo macizo, incapaz
de moverlas, y el público empezará a girar en torno a ti como una noria. Y lo
peor de todo, es que no hemos llegado al primer minuto del primer asalto. Pero
tranquilo muchacho, es tu debut, y quizá, tu último combate. Si los milagros
existieran, hijo, esquivarías un derechazo directo al rostro, y con la
izquierda golpearías su costado, para, a continuación noquearle con la derecha
en el mismo lugar donde el te dejó ciego. Pero esto no será así, porque los
putos milagros en el boxeo, no existen. Así, que te golpeará duro con la
izquierda en el costado que te dejará sin aire, y hará que te pesen tanto los
brazos, que no serás capaz de mantenerlos en guardia, cubriendo tu rostro,
donde recibirás un gancho de derechas, justo por debajo de la mandíbula, que ni
si quiera has sido capaz de ver por ese ojo ciego. Y mirarás al cielo, como
suplicando uno de esos putos milagros que aquí no existen, pero tienes que
saber que la cabeza tiene un límite, un tope, después, el cuerpo entero la
acompaña, empezando por esos hombros que machacas en exceso, muchacho, y
acabando por esa uña vacía de testosterona, y acabarás tendido en la lona como
un puñetero saco de patatas. Una nueva victoria por K.O para tu contrincante.
La primera derrota, de muchas, para ti. Te sacarán a hombros del cuadrilátero,
y tú solo tendrás una duda en la cabeza, ¿volveré o no? Estarás dos semanas o
más, sin poder mover un dedo, tu nariz será como una tortuga, al tocarla
desparecerá dentro de tu calavera porque no tendrás ni hueso. Tu cuerpo, tal
vez, nunca se acostumbre a tantos golpes, ni tu moral a tantas derrotas. Y
ahora, muchacho, ¿quieres seguir siendo boxeador?
martes, 21 de abril de 2015
¡QUEJAOS JODER!
¡Quejaos joder! Quejaos de la educación que los
políticos están quitando a vuestros hijos, de cómo a los políticos la educación
les importa una mierda y sólo cambian la ley por intereses propios. ¡Quejáos
joder! Quejaos de la falta de personal en las escuelas de vuestros hijos, del
precio de las guarderías, de las tasas universitarias, del poco tiempo que unos
horarios desastrosos os dejan para ayudar a hacer deberes, para disfrutar de
vuestros hijos, de vuestra pareja o de vuestro tiempo a secas. ¡Quejaos joder!
Del trabajo que no os dan, y del que os dan también por ser precario. De los
prejuicios de los empresarios por la imagen que tengas. Quejaos de que para
trabajar te tengas que ir al extranjero y las revistas y los medios y las
empresas te digan que es lo mejor que puedes hacer. ¡Quejaos joder! Quejaos de
que en vez de trabajo os den ayudas y los sindicatos se bajen los pantalones ante
el gobierno. De no poder vivir tu vida con esa mierda de ayuda (si es que te la
dan), de no poder formar tu familia, a no ser que trabajes tanto para
mantenerla, que ni siquiera disfrutes de ella. De no gozar de tu independencia.
¡Quejaos joder! De los políticos rancios, de las mismas caras de siempre, de la
“regeneración política”. De esos que siguen con derechas e izquierdas,
izquierdas y derechas y de esos otros que parece que ansían otra guerra civil.
De los que no han sabido cuidar y mejorar el legado de nuestros abuelos.
Quejaos de lo que nos han robado, no solo políticos, sino empresarios que
cierran fábricas y se van con las ayudas del gobierno y también aquellos que no
pagan el iva para sacar más beneficio a un producto y los que se saben mil
trucos y mil trampas para no pagar a Hacienda. ¡Quejaos joder! De lo mal que funciona
la administración, de la falta de recursos en hospitales, en centros públicos,
en bibliotecas, en todo lo que se os ocurra. De los funcionarios que no
aprecian su trabajo y abusan de ello. Quejaos de todo. Utilizad vuestras redes
sociales para dar voz y letras a vuestras quejas y abandonad un poquito los
videos ñoños y cuquis. Dad voz a vuestras ideas, a vuestros proyectos. A
vuestro cambio, porque si no cambiáis vosotros, todo seguirá igual.
¡Quejaos joder!
Pero también estaría bien, asumir vuestra culpa.
¡Quejaos joder!
Pero también estaría bien, asumir vuestra culpa.
viernes, 17 de abril de 2015
VERSIONES IMPOSIBLES #6. PENA MORA de CARLOS CHAOUEN
Chaouen versionando a Juanito Valderrama, ahí lo dejo. (Más la gran canción "Semilla en la tierra")
viernes, 27 de marzo de 2015
VERSIONES IMPOSIBLES #5. SE ACABÓ de NIÑA VINTAGE
Tengo que decir que María Jiménez es insuperable, pero esta versión bluesera/rumbera, me gusta.
miércoles, 25 de marzo de 2015
¿DÓNDE ESTÁN LOS ECOLOGISTAS?
Desde la terraza de la casa vemos la desembocadura del riu Palància, un pequeño delta que va a dar al mar. Aunque se trata de un cauce de río seco, estos días ha bajado gran cantidad de agua, pero el delta, ay el delta, sólo ha canalizado el agua por sus laterales (aún así, me ha seducido la idea de un cauce contínuo de agua, que lo recuperen como hicieron con el Manzanares). Como decía, el delta sólo ha canalizado agua por sus laterales debido a las varias construcciones ilegales realizadas en el mismo cauce y delta del río (abajo la foto).
Y yo me pregunto ¿dónde están los ecologistas? ¿por qué las autoridades no hacen nada? Lo que podría ser un pequeñito ecosistema con numerosas aves acuáticas, peces y demás flora y fauna, no es más que un pedazo de campo abandonado lleno de construcciones ilegales, y estos días de tanta lluvia (gota fría tardía), un impactante y a la vez desagradable corredero de agua enfangada y llena de mierda, que como dijo el poeta, van a dar a la mar.
Por si fuera poco, un helicóptero de la Generalitat, tuvo que ir a rescatar a algunas personas que se habían quedado atrapadas en sus casas, construidas en el centro del delta, cosa que se podría haber evitado si se respetara, aquí y en tantos otros lugares, los cauces de los ríos. ¿Dónde están los ecologistas?
En unos pocos meses hará un año que llevo aquí viviendo. La última vez que se desbordó el río fue hace unos 10 años. Dicen los que lo vivieron que fue más fuerte que esta última. Pero eso da igual, porque no hacemos caso, porque nos creemos superiores a la naturaleza.
Vuelvo a repetir que lo que podría ser un bonito y pequeño ecosistema, y ¿por qué no?, una zona turística medioambiental (ornitología) no es más que una pequeña urbanización de chabolas de construcción y huertos que impiden que el río, cuando crece, discurra por donde tiene que discurrir.
¿DÓNDE ESTÁN LOS ECOLOGISTAS?

Y yo me pregunto ¿dónde están los ecologistas? ¿por qué las autoridades no hacen nada? Lo que podría ser un pequeñito ecosistema con numerosas aves acuáticas, peces y demás flora y fauna, no es más que un pedazo de campo abandonado lleno de construcciones ilegales, y estos días de tanta lluvia (gota fría tardía), un impactante y a la vez desagradable corredero de agua enfangada y llena de mierda, que como dijo el poeta, van a dar a la mar.
Por si fuera poco, un helicóptero de la Generalitat, tuvo que ir a rescatar a algunas personas que se habían quedado atrapadas en sus casas, construidas en el centro del delta, cosa que se podría haber evitado si se respetara, aquí y en tantos otros lugares, los cauces de los ríos. ¿Dónde están los ecologistas?
En unos pocos meses hará un año que llevo aquí viviendo. La última vez que se desbordó el río fue hace unos 10 años. Dicen los que lo vivieron que fue más fuerte que esta última. Pero eso da igual, porque no hacemos caso, porque nos creemos superiores a la naturaleza.
Vuelvo a repetir que lo que podría ser un bonito y pequeño ecosistema, y ¿por qué no?, una zona turística medioambiental (ornitología) no es más que una pequeña urbanización de chabolas de construcción y huertos que impiden que el río, cuando crece, discurra por donde tiene que discurrir.
¿DÓNDE ESTÁN LOS ECOLOGISTAS?

(Este era el comienzo de una carretera que unía el Puerto de Sagunto con Canet. La carretera discurría paralela al mar y, evidentemente, fue engullida por el agua.)
martes, 17 de marzo de 2015
MI PRIMER PAN
Sí, mi aventura panarra ha comenzado. Creo que a partir de ahora puntualmente comprare pan en la panadería. Y menos en esas que venden "pan" a 20 céntimos.
La verdad que ha sido una experiencia bonita y gratificante. Buscar la harina, buena, de herbolario, de trigo blanca y de centeno integral, y luego la avena, el ajonjolí y las semillas de amapola (gran descubrimiento este último, os lo recomiendo) y luego a mezclar y que fermente (siguiendo una de las recetas del libro de Iban Yarza). Y esperar. Paciencia. TI-EM-PO.
Y este el pancito (porque me ha salido chiquito) en el horno.
He descubierto el mundo del pan.
Y os invito a hacer lo mismo.
La verdad que ha sido una experiencia bonita y gratificante. Buscar la harina, buena, de herbolario, de trigo blanca y de centeno integral, y luego la avena, el ajonjolí y las semillas de amapola (gran descubrimiento este último, os lo recomiendo) y luego a mezclar y que fermente (siguiendo una de las recetas del libro de Iban Yarza). Y esperar. Paciencia. TI-EM-PO.
Y este el pancito (porque me ha salido chiquito) en el horno.
Tiene esa forma tan "a lo suyo" tan "raruna", tan "oblonga" como me ha dicho mi amigo Al, tan como de paisaje Japonés, porque no seguí, (no me di cuenta) uno de los preceptos básicos a los que Iban Yarza hace mención en su libro.
(Espacio para nota mental: quédate corto de agua, para echar más nunca es tarde)
Y por eso, la masa ha quedado un poco ingobernable, y con esa forma tan anárquicamente bella. A mi me gusta. Será lo típico para con tu primera criaturita.
(Espacio para nota mental: quédate corto de agua, para echar más nunca es tarde)
Y por eso, la masa ha quedado un poco ingobernable, y con esa forma tan anárquicamente bella. A mi me gusta. Será lo típico para con tu primera criaturita.
Y este es el Pancito fuera del horno.
La corteza cruje como nunca se lo he visto hacer a un pan. Tiene poquita miga. Se asemeja a una chapata, pero el sabor... Se podría decir que he descubierto el sabor del pan, ese sabor que deja la masa cuando esta fermentando, ese sabor ácido que no echa para atrás. ESE SABOR.
Y esas cositas que véis por encima, como una migración de garzas sobrevolando el monte Fuji, es avena, y ajonjolí y las semillas de amapola. Y todo junto, se queda en tu boca durante largo tiempo.
He descubierto el mundo del pan.
Y os invito a hacer lo mismo.
El "silfi" panarra para los curiosos.
lunes, 9 de marzo de 2015
IBAN YARZA SOBRE EL PAN... Y ALGO MÁS.
Uno de los temas que se tratan en este ecléctico blog es la comida, y uno de sus principales intereses es el de comer bien, y si además, consigo concienciar a los poquitos lectores de este blog, mejor que mejor.
Aquí os dejo una mini-conferencia de Iban Yarza sobre el pan... y su miga, porque cuando termino de escuchar esta charla, yo pienso en el movimiento "slow", en el consumismo, en el mal comer, en lo mucho que nos importa gastarnos unos euros más en un buen pan o en una buena carne, en definitiva, en como miramos el euro a la hora de comprar y cuidar nuestra alimentación, y como, por el contrario, somos capaces de estar pagando un televisor durante un año o de hacer cola para comprar la nueva videoconsola.
Que me voy. En el tema de la comida nos ha dado últimamente por comprar más barato creyendo que la calidad es la misma, y perdonen que les diga pero no es así. Y podéis llamarme desconfiado si digo que rechazo a las "panaderías" que venden "pan" por 20 o 30 céntimos de euro (sí, pan y panadería entre comillas) pero a mí no me entra en la cabeza que algo que precisa de Tiempo, valga tan barato. En fin, ahí nos la están, o mejor dicho, os la están metiendo doblada, porque a saber qué harinas, (y si son harinas) utilizan, o que ingrediente utilizan, en vez de levadura, para que el pan fermente tan rápido... etc, etc, etc.
Y digo que os la están metiendo doblada, y pido perdón por si alguien se ofende, por que yo ya he decidido ser el hacedor del pan que comeremos en mi casa.
Bueno, no me enrollo más, aunque esta charla tiene mucha mucha miga. Toménse 15 minutos, y luego piensen, tranquilamente, como una masa que fermenta.
Aquí os dejo una mini-conferencia de Iban Yarza sobre el pan... y su miga, porque cuando termino de escuchar esta charla, yo pienso en el movimiento "slow", en el consumismo, en el mal comer, en lo mucho que nos importa gastarnos unos euros más en un buen pan o en una buena carne, en definitiva, en como miramos el euro a la hora de comprar y cuidar nuestra alimentación, y como, por el contrario, somos capaces de estar pagando un televisor durante un año o de hacer cola para comprar la nueva videoconsola.
Que me voy. En el tema de la comida nos ha dado últimamente por comprar más barato creyendo que la calidad es la misma, y perdonen que les diga pero no es así. Y podéis llamarme desconfiado si digo que rechazo a las "panaderías" que venden "pan" por 20 o 30 céntimos de euro (sí, pan y panadería entre comillas) pero a mí no me entra en la cabeza que algo que precisa de Tiempo, valga tan barato. En fin, ahí nos la están, o mejor dicho, os la están metiendo doblada, porque a saber qué harinas, (y si son harinas) utilizan, o que ingrediente utilizan, en vez de levadura, para que el pan fermente tan rápido... etc, etc, etc.
Y digo que os la están metiendo doblada, y pido perdón por si alguien se ofende, por que yo ya he decidido ser el hacedor del pan que comeremos en mi casa.
Bueno, no me enrollo más, aunque esta charla tiene mucha mucha miga. Toménse 15 minutos, y luego piensen, tranquilamente, como una masa que fermenta.
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