miércoles, 2 de diciembre de 2015

SCIAMMARELLA, Ilustrador.

Seguramente habréis visto sus ilustraciones en muchas revistas y periódicos nacionales. Y esto, también es diseño. Por eso cabe en esta sección de mi afición al diseño.

jueves, 15 de octubre de 2015

LAS RUINAS DEL BALMORAL

And we said until we died we'd always be blood brothers
Springsteen, Blood Brothers

Hace tiempo que ya no frecuento el Balmoral. La vida me ha deparado otros caminos, otros viajes. Cosas mejores. Aún recibo noticias y cartas de los muchachos.
   Carla, la barmade, por fin se casó con Daniela. Dejó de viajar por las mejores coctelerías del mundo y ahora viven en un ático blanco y luminoso en el centro de la ciudad. Su mujer se dedica al mundo de la moda y ella regenta un local chic en la zona pija. Su perro, un San Bernardo llamado Jagger, me cuentan que ya está mayor, pero que sigue adorando los domingos por la mañana cuando en el tocadiscos rockean los Rolling.
   Mac me mandó una carta en la que adjuntaba una foto de una camisa hawaiana, la típica azul con flores blancas. Me contó que pensaba cerrar el Balmoral, retirar sus ahorros y su fondo de pensiones del banco y marcharse a una isla perdida del Caribe o por ahí. “Joder, muchacho, llevo toda la vida entre botellas y vasos, y esta maldita camisa blanca de barman ya no me favorece”. Me dijo que la jukebox era toda mía, que las llaves estaban debajo del adoquín de siempre en el callejón de siempre. Cuando quisiera, podía pasar a por ella. Lo cierto es que no me imagino a Mac en una tumbona en una de esas playas a las que se ha ido, me lo imagino detrás de un chiringuito hecho de cañas sirviendo cócteles tikki y afrodisíacos. Algún día de estos pasaré a por la jukebox.
   Al, ha sido padre. Ahora, cuando sale de trabajar, se dedica a enseñarle a su hija buena música. Queen, Sabina, Springsteen, Ruibal y por ahí seguido, aunque la niña es aún demasiado pequeña. Aunque quizá sea la edad perfecta para ir enseñándola el buen gusto. Creo que Al pasó a recoger la mesa de billar del almacén y las cinco cajas de cervezas “sin” que aún le quedaban a Mac.
   Lo cierto es que la vida nos ha deparado a todos cosas mejores. Del que nunca volvimos a saber nada fue de Jonás.
   Si, cuando vaya a por la jukebox, aun está nuestra foto colgada, la cogeré.

Quedan historias en el tintero, personajes, cócteles y confesiones. Pero ahora, lo que queda son las ruinas de Balmoral. 

martes, 13 de octubre de 2015

LA CASA FARNSWORTH (Mies van der Rohe)

Less is more
Ludwing Mier van der Rohe

O de como la sencillez puede ser extremadamente bella.















Dos estructuras rectangulares a diferentes niveles. Mármol de travertino, acero y vidrio por fuera. Madera en una mole interior donde se alojan los baños y se distribuyen las estancias. Todo ello sin perturbar el paisaje.
   Construida entre 1946 y 1950 por el arquitecto Mies van der Rohe por encargo de Edith Farnsworth, la casa se sitúa a orillas del río Fox, en Illinois (EE.UU), motivo por el cual, el arquitecto elevó la planta del edificio, situándola a la altura necesaria para salvar los desbordamientos anuales del río, aunque a lo largo de su historia, el agua ha llegado a sobrepasar el límite y entrar a la estancia.
   Es una casa de una sola planta. Observándola, se aprecia que apenas perturba el paisaje, el entorno o el silencio. Líneas rectas, transparencias, interacción con el entorno y sensación de ligereza. Todo ello proporcionado por el buen uso de los materiales y un buen estudio del paisaje, utilizando los árboles como marco para dicha construcción.
   A algunos les recordará a la más famosa "Casa del acantilado" de Lloyd Wright, pero en este ejemplo, la filosofía de Mies van der Rohe, se materializa y se vuelve verdad. Menos es más.


martes, 6 de octubre de 2015

BOA MISTURA y mi afición por el diseño

¿Que qué es Boa Mistura? Pues un colectivo de cinco miembros entre licenciados en bellas artes, diseñadores y hasta un arquitecto. ¿Que qué hacen? Pues dar vida y luz a las ciudades. Alegrarnos las vista. Iluminar las calles. Desde graffitis en una puerta, respetando el entorno y la belleza, hasta grandes intervenciones en muros y barrios desfavorecidos. Ejemplos de esto pueden ser las cúpulas y el frontón del mercado de la Cebada en Madrid o la intervención que hicieron, allá por 2012 en Vila Brasilândia (Sao Paulo, Brasil), donde llenaron de luz, color, "beleza", "doçura", "amor" y "firmeza", uno de los barrios más desfavorecidos de Brasil.
   Pero no sólo se dedican al arte urbano, también diseñan, también son grandes diseñadores. ¿Y qué diseñan? Pues grandes portadas de disco como los de Leiva, Sidecar o Santana. y espacios y murales "deluxe" para locales como "El chiringuito del Señor Martín", en Madrid, o "le churro"en NYC, el proyecto de una abogada española en el Upper East.
  Y por último, sus maravillosas litografías, muchas de ellas estampadas a gran tamaño en las ciudades. Así que ya saben, entérense si en su ciudad o en su barrio hay alguna obra de arte de este colectivo, si es así, corran a verlo y deléitense, si no, reclámelo. Y por supuesto, busque en su web imágenes, o buceen en youtube y vimeo y disfruten de como trabajan. ¡Hay muchas más obras que debéis ver que las que aquí pongo!
  Desde "La fábrica de pepinos", en Madrid, al mundo entero.

                                                      Intervención en Vila Brasilândia

                                                       Cúpulas del Mercado de la Cebada

                                             Mural guapo, guapo de "Le churro" en NYC

                                              Mural marino de "El señor Martín" (Madrid)

domingo, 4 de octubre de 2015

LAS PORTADAS DE ESQUIRE (ed. España)

Con las revistas de Esquire me ocurre algo muy curioso, siempre tengo ganas de que empiece el mes para ver publicado un nuevo ejemplar. Para ver el diseño de esa portada que nuca decepciona y que siempre hace que la compre. Desde el rótulo impasible desde que apareció, al menos aquí en España, hasta la imagen que abre la revista, pasando por la frase que acompaña la foto e incluso algo que creo, nadie se fija demasiado en ello, el diseño del código de barras. Hagan el favor de ampliar las imágenes y fíjense.
  De las portadas que veis aquí qué decir. Gandolfini; lo lógico hubiera sido elegir una imagen del actor en su papel más conocido como Tony Soprano, pero decidieron esta imagen, que para imagen de tipo duro ya tiene la de la serie. De Bridgitte Bardot y Jacques Charrier en la playa en 1959, lo cierto es que una portada digna de una revista para leer entre Julio y Agosto, en la playa, al sol, después de un remojón. Simpson, Homer Simpson. ¿Hace falta decir algo más? La portada de Ferrán Adriá fue verdaderamente sorprendente, simplemente frotando un poco la cabecera emanaba un olor tal como el de elBulli (no me digan que eso no es diseño) y por último, la sensualidad, lo sexy, que también es diseño, que hay que saber acercarse sigilosamente a esa línea que separa lo sexy de lo porno, por decirlo de algún modo. Y con esa última portada que aquí veis, demostrar que esta revista bebe y vive por y para el diseño, no solo en sus portadas, también en su interior. Libros, música, moda, estilo de vida. Vayan a su quiosco y disfruten de esta revista. Alégrense la vista y la mente.
   Otro día hablaré de las portadas de Tapas ñam ñam magazine, de Forbes, de la nueva LÓfficiel, todas con algo en común, el cuidado diseño, pertenecientes al mismo grupo editorial bajo la supervisión del editor Andrés Rodríguez. 


.                                 





jueves, 1 de octubre de 2015

EL DISEÑO

De un tiempo a esta parte me estoy aficionando al diseño, estoy interesándome por el diseño. Unos lo llamarán publicidad, otros markéting, otros... Yo que sé cómo lo llamarán, el caso es que yo veo diseño en un envoltorio de espaguetis, en el escaparate de una panadería, en el corte de un vestido, en la portada de una revista y en mil sitios más. 
Viene de largo, un camino lento almacenando imágenes y aprendiendo un poquito. Se juntaron las revistas que leo "Esquire" "Tapas", las que dejé de leer como "GQ" y la persona de la que cada día aprendo un poco más en ese campo que me era desconocido y que es una mina de diseño, la moda, y que gracias a mi novia he aprendido a verlo de otra manera.
Así que aquí inauguro una nueva sección, donde iré poniendo imágenes de diseños, como ya he dicho, envases, vestidos, revistas, discos, carteles, escaparates, etc... Todo aquello que me guste y me despierte interés.
Bienvenidos (de nuevo).

jueves, 17 de septiembre de 2015

Agarradas de las manos

Una mosca. Rondando por toda la habitación,
estampando su cabeza una y otra vez contra el cristal de la ventana. Pum, una.
Pum, dos. Pum, otra más. Reventando sus órganos al ritmo de los neones rojos y
verdes de la calle. Pum, pum. Era como si quisiera huir de aquella habitación y
la única manera que tenía de conseguirlo era con ese comportamiento estúpido,
absurdo e inexplicable de las moscas. Reventarse la cabeza contra el cristal.
    En cierto momento que el neón rojo
iluminó la habitación, apenas podía distinguirse la absurda mosca del charco de
sangre y vino que rodeaba a aquellas dos jóvenes muchachas. Tendidas en el
suelo, cogidas de la mano. Una de ellas tenía el vientre lleno de cuchilladas,
la otra, parecía haberse rebanado el cuello limpiamente con el mismo cuchillo
que utilizó para convertir a su compañera en un colador de sangre y tripas.
   La sangre pasaba de verde a negro y de
negro a rojo y de rojo a verde y lo convertía todo en una tétrica discoteca
desfasada y a punto de cerrar. Parece que todo sucedió después de tres botellas
y media de vino y de apenas media ensalada. Quizá una de ellas tuviese celos de
la otra, o la otra viniese de una familia conservadora y rancia y no se
atreviese nunca a plantar cara y vivir su vida. Puede que aquella, harta de
todo, harta de la sociedad, del conformismo, perdidamente enamorada y deseosa
de ser amada, llevada por un incontrolable impulso, saliera desesperada de la
cocina con el cuchillo grande, el que utilizaba para cortar el queso y el
membrillo del postre, y sin avisar, sin disculparse, sin arrepentirse, solo con
un te quiero, no parase de embutir una y otra vez el cuchillo en el vientre de
su pareja. Como si fuera aquella mosca estampando la cabeza contra el cristal.
Una y otra vez. Quizá fueran 30 puñaladas. O 40. Lo cierto es que antes de
quedarse sin aliento, antes de terminar de cebarse con esa tripa donde tantas
noches, delante de la tele, había reposado su cabeza, ella se tumbó a su lado,
en el suelo, agarrádola de la mano, y con el mismo cuchillo, se rebanó el
cuello a la profundidad justa  para poder
sentir algo de arrepentimiento.
Mientras,
en el reproductor de mp3, sonaba, una y otra vez, la misma canción:

   Come on Jim
   Oh you got to
   Hold on, Hold on
   You got to hold on
   Take my hand, I'm standing right here
   You gotta hold on*

Y el zumbido de una mosca.

*Hold on. TomWaits. (Disco “Mule Variations”)